INDH entrevistó a presos mapuche trasladados a Puerto Montt: esperan volver a Angol

Este lunes Gendarmería determinó que fueran seis los presos mapuche trasladados desde Angol a penales en Rancagua, Concepción y Puerto Montt. Esto tras los incidentes ocurridos el domingo en la cárcel de Angol tras la prohibición de visitas de familiares a los comuneros. Según Gendarmería, la elección a nivel nacional de ese día era la causa para la medida.

La institución aseguró que los presos mapuche «secuestraron» a tres de sus funcionarios en el módulo F del penal. Además, luego se realizó un allanamiento en el mismo, incautando elementos prohibidos al interior de la cárcel, según Gendarmería. La comunidad autónoma de Temucuicui denunció un montaje por parte de la institución acerca de estos hechos.

«Llama poderosamente la atención que todos los canales de televisión estuvieran a las afuera de la cárcel coordinado y esperando la información, transmitiendo en vivo en cadena nacional, más aún en un día donde todos los medios de comunicación nacional e internacional tenían su atención en las elecciones», dice el comunicado.

Además, establecen que los gendarmes «continuaron con una desmedida represión a los familiares que se encontraban a las afueras de la cárcel». Y agregan que al interior del penal, los reclusos «eran brutalmente baleados, golpeados y torturados». Asimismo, denuncian que fueron trasladados arbitrariamente, sin atención médica y semidesnudos a otros penales.

Puerto Montt

Dos de los seis presos mapuche trasladados llegaron al penal Alto Bonito de Puerto Montt. Se trata de Joaquín Huenchullán Queipul, en calidad de imputado y Freddy Marileo Marileo, quien cumple condena. Ambos fueron visitados por un equipo de tres personas del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de la región de Los Lagos.

Mauricio Maya, jefe regional del INDH Los Lagos, contó a El Sureño que uno de los presos mapuche trasladados tenía lesiones. «Uno de ellos venía con una herida constatada tanto a su salida de la región de La Araucanía como acá. Una herida, al parecer de un perdigón que le llega de rebote, que no es sangrante, sino un moretón cerca de los pies.  La otra persona no tenía lesiones», explicó.

«Pudimos entrevistarlos en ausencia de Gendarmería, nos decían que estaban en relativas buenas condiciones. Estaban un poco extrañados por su traslado, su demanda es volver y en definitiva no tienen reclamos ni contra el personal que los trasladó ni con el que los recibió», aseguró Maya.

Régimen de reclusión

En la entrevista realizada por el INDH pudieron constatar que ambos comuneros estaban en una sección de aislamiento al interior del penal. «Estaban separados dentro de la población con otros internos, esperando ser clasificados para mantenerse en la unidad», expuso el jefe regional.

A diferencia de lo que sucede en cárceles de las regiones del Biobío y la Araucanía, el penal de Alto Bonito no tiene una sección especializada para recibir presos mapuche. «Lo que entendemos es que van a ser trasladados a los módulos según su situación procesal; condenados o imputados», dijo Mauricio Maya.

Y sobre las condiciones en las que llegaron, el encargado zonal afirmó que «vienen con alguna ropa puesta. Se supone que en los próximos días, cuando ingresen a un régimen, pueden recibir encomiendas y, con posterioridad, visitas».

Ante la pregunta de si el traslado y alejamiento de sus familias podían constituir vulneraciones a sus Derechos Humanos, Maya sólo deslizó posibilidades. «En términos generales, siempre se ha considerado que los traslados no son de por sí vulneratorios. Por supuesto que las personas que son de Pueblos Originarios tienen que tener un tratamiento distinto. En lo posible ser mantenido cerca de sus familias y sus comunidades. Eso es algo que las defensas van a incidentar. Seguramente se van a establecer recursos, porque son ellos los que tienen las competencias para esas acciones en particular», señaló.