Partido Unificado del Frente Amplio: ¿Qué hay detrás?

El pasado 3 de mayo se realizó en Santiago un encuentro de los órganos colegiados de lo que sería el nuevo partido Frente Amplio. En esta jornada participaron los representantes nacionales y regionales de los distintos partidos y movimientos que se encuentran en el proceso de fusión. Además, contó con la presencia de diputados, diputadas y autoridades de gobierno pertenecientes a las distintas colectividades.

En esta instancia, según militantes que estuvieron presentes, se conversó en torno a los diversos desafíos y aprendizajes políticos de las distintas organizaciones. Otro de los puntos tratados durante la jornada, fue el de los elementos comunes y diferenciadores que tendría el nuevo partido.

Jorge Arrate, miembro de Plataforma Socialista, uno de los movimientos que conformaban el conglomerado previo a la fusión, señaló que las posibilidades que tiene el Frente Amplio en el actual contexto chileno, son de “intentar configurar un partido que modifique el modelo vigente, especialmente en materia de militancia, democracia interna e involucramiento con movimientos y organizaciones sociales”. En esta misma línea, el nuevo partido puede ser “el eje de una reflexión colectiva de toda la izquierda para definir los rasgos principales de otro formato de sociedad que se funde en un re pensamiento de conceptos básicos como la democracia, el patriarcado, el mercado, el pueblo, las élites y otros conceptos”, añadió.

Para Peirina Ferretti, directora ejecutiva de Nodo XXI, “el Frente Amplio tiene la importancia de emerger como una fuerza política que busca representar demandas e intereses de sectores que fueron excluidos por la política de la transición”. De esta manera, el nuevo partido busca “representar esos intereses, esas demandas y articular un proyecto de superación de ese modelo”, a juicio de Ferretti.

Desde una perspectiva histórica, la socióloga menciona que este proceso de unific

ación de los partidos y movimientos que hoy constituyen el Frente Amplio son resultados propios de la larga historia de la izquierda chilena. “Me parece que es parte de esa propia historia y que, por lo tanto, es una continuidad, pero también un elemento de novedad dado fundamentalmente por las características de la sociedad chilena actual y del campo popular actual” puntualizó.

En tanto, el diputado por el distrito 26, Jaime Sáez, señaló que la unificación “es un proyecto que tiene coherencia ideológica, política y de cultura militante. Por otra parte, estamos conformando un partido más grande, con mayor proyección en el tiempo y, por lo tanto, con más posibilidades de ofrecerle al país un proyecto de desarrollo a mediano y largo plazo”.

La luz verde del SERVEL al partido Frente Amplio

La fusión e inscripción del nuevo partido fue oficializada el 13 de mayo por parte del Servicio Electoral (Servel). Con ello se formaliza y concluye el proceso de unificación de lo que se ha denominado “nuevas izquierdas” en un solo partido.

Desde la perspectiva legal, a contar de la publicación de la escritura del nuevo partido, el Servel dispone de treinta días para recibir impugnaciones por parte de cualquier persona. Bernarda Pérez, miembro de la directiva nacional provisoria del nuevo partido, expuso que como coalición creen que “no debiera haber ningún tipo de impugnación. No obstante, Servel tiene que otorgar esos treinta días hábiles. En el caso de que no hubiera entonces ninguna impugnación, cerca del 26 de Junio el Servel deberá publicar la constitución Legal del Partido Frente Amplio”.

Para Leonardo Urrutia, miembro de la mesa de coordinación del Frente Amplio en la región de Los Lagos, “la validación emitida por el SERVEL es una buena noticia que nos permitirá agilizar el proceso de unidad. En la región de Los Lagos, desde hace un par de meses, hemos constituido una coordinación permanente con representantes de los partidos y movimientos que hemos concurrido a construir el partido”.

Tras la fusión, el nuevo Partido Frente Amplio pasaría a ser la colectividad política más grande del país, superando los 61.000 militantes.

La fusión del Frente Amplio busca consolidar el proyecto de una nueva izquierda, según sus principios fundacionales. Estos, de acuerdo a los documentos elaborados en el proceso de unificación, recogen la historia de las luchas populares, la experiencia del socialismo chileno de Recabarren, las luchas feministas y la experiencia de las movilizaciones estudiantiles. La idea es recomponer, de esta manera, una izquierda fragmentada.