Asamblea de Ancud invita a audiencia pública este lunes: buscan visibilizar problemas con el extractivismo energético
Luego de que el pasado 12 de marzo no se pudiera llevar a cabo de manera formal por la inasistencia de los concejales Javier Cárdenas (RN), Andrés Ibañez (PS) y Federico Krüger (UDI), la Asamblea de Ancud -compuesta por diversas organizaciones sociales de la comuna- invita a una nueva audiencia pública para este lunes 31 de marzo en el Teatro Municipal (Blanco Encalada #660), a contar de las diez de la mañana. La idea es visibilizar y exponer los eventuales problemas que traerán los mega proyectos energéticos a la isla. Todos estos, dicen, derivados de la inminente construcción de la carretera eléctrica (a cargo de Transelec) que atravesará parte de archipiélago.
Cabe recordar que estas audiencias están reguladas por la Ley Orgánica de Municipalidades y buscan que alcaldes y concejales conozcan los temas de interés comunal. «En Ancud y todo Chiloé enfrentamos un momento crítico para nuestro futuro. La inminente construcción de la carretera eléctrica habilitará la ejecución de un gran número de mega-proyectos energéticos en la provincia (complejos eólicos, grandes líneas de transmisión y subestaciones). Estos proyectos energéticos no representan beneficios para el territorio e implican una amenaza», plantearon desde la asamblea. «Es alarmante que esto esté ocurriendo sin planificación, sin consultar a la población local y sin espacio para el debate ciudadano», añaden.
Enfoque
El llamado que realizan las diversas organizaciones de la Asamblea de Ancud es a participar en la audiencia pública. La del 12 de marzo se terminó realizando de manera informal, pese a la masiva asistencia de vecinos, dada la falta de quórum por parte del órgano colegiado municipal. «Los proyectos van a reportar prácticamente ningún beneficio para el territorio. Muchos impactos no están siendo bien considerados sobre las aguas, en un contexto de cambio climático. Debe haber una propuesta de desarrollo sustentable distinta», expone Andrés Larraguirre, vocero de la asamblea.
Sobre los temas que se van a tratar en la audiencia pública, y que abordarán las presentaciones, el representante de la Asamblea de Ancud precisa. «Primero se verá una mirada general al territorio y a su vocación de desarrollo. Trataremos de destacar qué es lo que contribuye positivamente generando empleo, ingresos y conservación sin dañar. Reforzando los sistemas de vida y ecosistemas locales, la cultura y todos esos elementos que se pueden poner en juego en un desarrollo sustentable. Los contrastaremos con los impactos que tienen los megaproyectos en general sobre el medio ambiente y sobre los sistemas de vida de las comunidades que habitan el territorio», sostiene.
Pero también, según agrega Larraguirre, se tratarán algunos procesos específicos sobre la agenda de inversiones y de intervenciones a gran escala en el territorio. «Hay varios vicios y debilidades en la forma en que se están llevando a cabo. No se considera la participación ciudadana ni tampoco cuál es la voluntad de la población local. Invitamos a preguntarnos si es que estas tremendas transformaciones del territorio se están realizando en un contexto democrático o no. Se revisarán casos particulares como el de la línea de transmisión que quiere construir Transelec, de cómo han llevado a cabo de mala manera la consulta indígena, pasando a llevar a las comunidades locales», explica.
Rol municipal
Pese a que los pasos y permisos que están detrás de los mega proyectos corren por parte de carteras como Energía y Medio Ambiente, desde la asamblea emplazan al municipio local a tomar un rol al respecto. «Esperamos que el municipio asuma un rol más activo y más protagónico frente al desarrollo de la industria energética en el territorio. Queremos que se tome conciencia y se visibilice que es algo de tal magnitud que lo que se haga en otras líneas, como turismo sustentable o la agricultura o la economía rural o las expresiones culturales, que son cosas que nosotros entendemos que este municipio le interesa promover, perderán sentido si es que continúa la destrucción del entorno que le da base y contenido a las actividades», señala Larraguirre.
«La idea es que tomen una posición más activa, más explícita. Que definan cuál es la postura que ellos tienen como autoridades, como funcionarios, como políticos y como institución. Y que eso se traduzca en distintos niveles, en acciones particulares, directas, que se pueden hacer en términos administrativos. También que cumplan un rol de facilitadores más presentes en los procesos de participación ciudadana, informando a la comunidad. Que no sean solamente de las campañas publicitarias que hacen las corporaciones y las grandes empresas», agrega.